El talento como motor de desarrollo: diagnóstico de brechas de habilidades en Chihuahua
Chihuahua creció. Durante dos décadas construyó un polo manufacturero competitivo, amplió su cobertura educativa y atrajo inversión global. El problema es lo que no creció al mismo ritmo: la productividad. El PIB per cápita avanzó con menor dinamismo que en entidades con niveles educativos comparables, y la estructura productiva sigue concentrada en actividades de baja y media complejidad. Es decir, el estado acumuló escolaridad, pero no acumuló sofisticación económica. Son cosas distintas.
Hoy, Chihuahua enfrenta una decisión estratégica: escalar hacia una economía más sofisticada. Para ello tendrá que resolver su principal restricción: potenciar el talento. No por falta de jóvenes en el sistema educativo —la cobertura es amplia y competitiva—, sino porque lo que se aprende, cómo se aprende y dónde se inserta ese aprendizaje no está plenamente alineado con las capacidades que exige una economía de mayor complejidad.
Este documento es un diagnóstico que muestra dónde se rompe el sistema de talento en Chihuahua, los riesgos de esa ruptura y qué decisiones concretas pueden cambiar el rumbo. Fue construido con evidencia cuantitativa rigurosa y con las voces de quienes viven el problema todos los días —empresarios, docentes, funcionarios— en seis regiones del estado.

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